Me soñé en una escuela,
con mis hijos yo jugaba,
en el campo correteaba,
reviví vieja secuela;
desperté, nada consuela
la nostalgia me dañaba,
cuánto, ay cuánto extrañaba
una vida que se anhela;
algún día volveré
a jugar con mis hermanos
a orienarlos por la vida;
ser maestro, bien lo sé,
tiene pagos inhumanos,
mas, te da luz sin medida...