gaspar jover polo

REDACCIÓN: ASÍ ES MI PUEBLO

REDACCIÓN: ASÍ ES MI PUEBLO

 

No es un sitio maravilloso,

ni siquiera es algo menos que maravilloso,

aunque aderezado, eso sí,

con muchas horas de sol

cada año.

El complejo de edificios

que tienen dos o tres plantas

bajo el tejado marrón ceniciento

y en ciertas partes musgoso,

forma en torno de la peña,

de roca muy muy lavada

por la lluvia de primavera y otoño,

pero no sigue en conjunto

un orden férreo, coherente,

como trazado en un plano,

sino que se adapta al piso

y ofrece algunos ensanches

pintorescos e imprevistos

y algún breve estrechamiento,

escalones y desniveles sin número.

Porque cada pueblo luce

una propia geografía, y yo tengo aquí mi pueblo,

asentado en una loma,

a lomos de un promontorio.

Y, allá, en la media distancia,

más corre un río de autos

brillantes por la autopista

que un arroyo cristalino,

pues baja un caudal escaso.

El pueblo se da a su gente

pero mantiene una pose

distinta, característica,

una unidad en sus perfiles

más físicos y afilados

alrededor de un castillo.

Aquí, por estar en alto,

corre fuerte por las calles

en oleadas el viento

varias semanas al año.

El firme suelo, de pronto,

se precipita en cascadas

de piedra limpia y pulida,

y el casco viejo se adapta

también a este contratiempo.

 

Gaspar jover Polo