π¦π¦π¦
Llegaste tú sin hacer ruido
y aun así moviste todo en mí...
fuiste tú en ese temblor que apareció
cuando ya había decidido
no volver a abrir las ventanas,
ni permitirle al corazón
otro sobresalto.
Pero llegaste.
Y en tu manera callada
de quedarte en mis pensamientos
derribaste mis murallas
sin tocar la puerta.
Yo, que me creía a salvo
de incendios y de promesas,
descubrí que aún sabía arder
con solo imaginarte cerca.
π¦π¦π¦