Lucía gómez

RELOJES ROTOS...

A todos

los que tejen el día,

sin que nadie lo note.

A quienes convierten

lo imposible en sagrado

y no escuchan el tic tac

de los relojes rotos.

A todos los que se refugian

en rocas que vigila el silencio,

dejando que aniden

las alondras por dentro.

A aquellos que se cuelan

en el olor del café de las mañanas

y en la forma en que

la tarde se va quedando quieta.

L.G.