En ocasiones se persigue
esta línea isócrona
por la que pisan las siluetas
de la anatomía,
perseguimos un no sé qué
detrás del musgo
que nos lleve a la vida
y morimos en el intento
arañando añoranzas vanas
con un concepto elevelado
de subconsciencia,
los hombres caminan
ciegos en su elevada norma
de ignorancia concebida
proyectando así una
falacia triste de
inteligencia limitada
con valores recíprocos
de fachadas inciertas
en el cromosoma de la tierra
hay quien respira nada
y vive como un animal
para morir sin dejar huella,
en la orfandad se persigue
el recuerdo como algo místico
y a este nos entregamos
porque es parte de la ceguera.