Mirta Elena Tessio

¡¡UN RECUERDO ENAMORADO!! (prosa)

Un recuerdo enamorado.
Yo creía que me habían robado los recuerdos.
Recuerdos felices.
Pues no todos, hay uno que jamás olvidare
A el le latían en la sienes 52 desengaños y yo
era su melocotón sonrojado.
Nunca me besaron de esa manera, besos enamorados.
Yo vivía en un pensionado de monjas, tenía 19 años
mi cara lavada y el pelo lacio.
El, de largos brazos y manos grandes, respetó mi fragilidad
aunque para llegar a sus labios me subía en sus zapatos.
Si a los treinta yo parecía de 20 años, en ese momento parecía una flor desmayada en un vaso.
Me llamo un día a ese viejo palacio que fuera mi hogar, era para chicas que venían a Bs.Bs. a estudiar, llamó mi atención por completo, no recuerdo haberle dado mi teléfono.
Debió haberlo buscado en esa planilla que llene cuando fui a presentarme para el trabajo.
Me encantaba su familia, su pequeña niña trepada en sus hombros, se lo dije, no sé muy bien, pero me fui de esa oficina.
Entonces un día me puse un estúpido vestido amarillo y lo llamé, para tomar un té calentito, el llegó antes y cuando me vio se paro como todo un caballero, y se sentó tímidamente. Tomo su tacita y vi como temblaban sus dedos y grandes manos.
El ruidito de la bendita tacita aún resuenan en mis oídos.
Yo no sabía qué hacer al ver que ese hombre se había enamorado de mi, que era casi una niña.-
Ese maravilloso hombre, recitaba los poemas de ALMA FUERTE : PEDRO BONIFACIO PALACIOS .Yo los recita mal,
y el se reía y se burlaba, porque en aquellos día los aprendí de mi padre y tenía solo 13 años.
Esos besos, sus labios carnosos me hicieron sentir amada.
No solo despertó a la italiana que soy con mariposas en el pelo me enamoré de un hombre que peinaba canas y que me doblaba la edad.
Como dijera Rafael de Leòn a quien le importa la edad del enamorado. Tal vez el sentía en mi, el aroma a trigo recién cortado y su corazón latía como caballo desbocado.
EL HIZO MUCHO MAS, DEJO SU MARCA EN MI ESPALDA.
Escuché cuando le hablaba al jefe, que yo lo volvía loco,
y el jefe quiso probar esta clase de locura, me invitó un jugo.
Acaso este jefe pretendió que yo me fijara en él?
El era solo mi jefe con una marca en la frente que decía AQUÍ MANDO YO.
Pues mandara en su casa no en mi corazòn.-
Y colorín colorado.
Que placer se siente cuando se vive enamorado.
pues yo lo estaba de manera inexplicable,
Pase por el lugar para ver que habia quedado, solo restos y vidrios rotos y un pedazo de mi flotaba en el aire . Merece que escriba un soneto y no lo publicare , porque es solo miò y de èl.
Gracias a mi memoria por atesorar este bello recuerdo.-
Espero que les guste y les sirva para remover en sus memorias recuerdos buenos que los haga vibrar de emociones aniguas.