Jesús Ángel.

Entre interrogantes.

 

¿De dónde viene la luz que impulsa a avanzar por un camino sin retorno ni marcha atrás?

¿De dónde viene lo que no cae del cielo, cuando lo divino se hace al andar?

¿No será de las ganas de aprender,
de creer en lo que se hace,
de apartarse de lo vacío, inútil o superficial?

¿De mantenerte activo y despierto
en aquello que siempre te empuja
a querer más?

¿De caminar por lo hondo,
sobre una senda con principio,
pero sin final?

¿De dónde viene la luz necesaria para avanzar en un mundo que no es justo, pero es el que hay?

¿No será de hacer de la vida oportunidad y no trámite
con un mismo final?

¿Para que las semillas del pensamiento, las palabras que dan voz
y los actos que las siguen
se vuelvan conciencia,
y esta presencia viva y presente?

¿Entonces... de dónde viene la luz que impulsa a avanzar por un camino sin retorno ni marcha atrás?

¿Sino de todo lo que le queda por alcanzar, para luego aportar?