Febrero
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Los fríos en febrero rivalizan
con la blanca textura de la nieve;
siendo el mes del amor y por ser breve,
las horas y los besos empatizan.
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Hacia el fuego, las manos se deslizan
en busca de un calor que bien se atreve
a ofrecer el alivio corto y leve
de las ascuas rojizas que agonizan.
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La luna, con el frío en los talones,
soporta los momentos más helados
muy lejos de la zona lisonjera
Febrero ofrecerá luz a rincones
donde están los deseos abrigados
a la espera de un beso en primavera
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Fotografía y poema Ramón Bonachi.