Mario Gonzales Benito

Hasta aquí llegamos

No fue un adiós con ruido.

No hubo portazos ni gritos.

Solo un silencio que empezó a crecer

entre tú y yo,

como una distancia que nadie quiso nombrar.

 

Yo seguía escribiéndote con el mismo amor,

pero tus palabras ya no tenían el mismo abrigo.

Antes me buscabas a cada hora,

ahora yo contaba los minutos

esperando una señal tuya.

 

Qué extraño es el amor cuando empieza a irse.

No avisa.

No explica.

Solo se enfría.

 

Recuerdo nuestras madrugadas.

Prometíamos quedarnos incluso en los días grises.

Decíamos que el mundo podía romperse,

pero nosotros no.

Qué inocentes fuimos…

creyendo que bastaba quererse para salvarlo todo.

 

Yo te creí.

Te creí cuando dijiste “siempre”.

Te creí cuando juraste que jamás te irías.

Y no te culpo…

porque sé que en ese momento lo sentías.

Pero hay sentimientos que cambian

aunque uno no quiera aceptarlo.

 

Te fuiste despacio.

Primero fueron los mensajes más cortos.

Después las llamadas menos frecuentes.

Luego los silencios que dolían más que cualquier palabra.

 

Y yo…

yo me quedé luchando contra algo

que ya se había rendido.

 

Hasta aquí llegamos.

Y repetirlo me parte el alma.

 

Porque todavía recuerdo cómo pronunciabas mi nombre,

cómo me mirabas como si yo fuera tu hogar.

Y ahora soy solo un recuerdo más en tu historia.

 

Me duele admitirlo,

pero amar también es dejar ir.

Aunque el corazón se rompa en el intento.

Aunque uno se quede con preguntas que nunca tendrán respuesta.

 

Tal vez un día este dolor se vuelva calma.

Tal vez un día pueda agradecer sin que me tiemble la voz.

Porque lo que vivimos fue hermoso,

aunque no haya sido eterno.

 

Hasta aquí llegamos…

pero jamás negaré que contigo

aprendí a amar de verdad.

 

Y aunque hoy camine con el pecho vacío,

sé que algún día

alguien llegará

y encontrará en mis cicatrices

la prueba de que supe amar sin reservas.

 

Y cuando eso pase,

ya no dolerá recordarte…

solo será una historia

que alguna vez me enseñó

lo profundo que puede latir un corazón.