Ángel
Desde el cielo una noche descendió,
tenía cuerpo de mujer y mirada de princesa.
Traía un mensaje de Dios,
y venía sin aureola en su cabeza.
Traía un regalo para mí, envuelto en corazón…
Era un ángel y no se veían sus alas.
Rebozaba de maravilla y con un beso me encantó
Abrí su regalo con todas mis ganas,
abrí su corazón y me enamoró.
Pude leer un poema descripto en sus palabras…
A su belleza indescifrable rendí culto
y al mismísimo Dios agradecí con una plegaria.
Agradecí haya agregado un ángel a mi mundo,
un ángel que colme de paz mi vida solitaria
y que al despuntar el alba yo pueda seguir su rumbo…
¡Ángel mensajero, de caricias suaves y de mirada celeste,
de besos de néctar y boca como dulce fruto!
¡Quiero morder tus labios sin pecar y que en tus alas me eleves! . . .
…Me eleves en tus alas invisibles a dar la vuelta al mundo.
Ese mundo que siento mío, cada vez que tu imagen posee mi mente…
¡Ángel de la luz! . . . de huellas de carmín,
¡Quédate conmigo a vivir un romance indeleble!
Eres el ángel que Dios designó para mí.
Eres la pieza que completó la felicidad del “Parasiempre”.
Eres mi ángel, el que esperé desde que nací
y el que escribió nuestra historia,
sobre el altar sagrado de un Dios clemente…
AUTOR: Elhen Amorado