Gabriel Hernán Albornoz

ANGEL

 

Ángel

 

Desde el cielo una noche descendió,

tenía cuerpo de mujer y mirada de princesa.

Traía un mensaje de Dios,

y venía sin aureola en su cabeza.

Traía un regalo para mí, envuelto en corazón…

 

Era un ángel y no se veían sus alas.

Rebozaba de maravilla y con un beso me encantó

Abrí su regalo con todas mis ganas,

abrí su corazón y me enamoró.

Pude leer un poema descripto en sus palabras…

 

A su belleza indescifrable rendí culto

y al mismísimo Dios agradecí con una plegaria.

Agradecí haya agregado un ángel a mi mundo,

un ángel que colme de paz mi vida solitaria

y que al despuntar el alba yo pueda seguir su rumbo…

 

¡Ángel mensajero, de caricias suaves y de mirada celeste,

de besos de néctar y boca como dulce fruto!

¡Quiero morder tus labios sin pecar y que en tus alas me eleves! . . .

…Me eleves en tus alas invisibles a dar la vuelta al mundo.

Ese mundo que siento mío, cada vez que tu imagen posee mi mente…

 

¡Ángel de la luz! . . .  de huellas de carmín,

¡Quédate conmigo a vivir un romance indeleble!

Eres el ángel que Dios designó para mí.

Eres la pieza que completó la felicidad del “Parasiempre”.

Eres mi ángel, el que esperé desde que nací

y el que escribió nuestra historia,

sobre el altar sagrado de un Dios clemente…

 

AUTOR: Elhen Amorado