Manitas, manitas blancas en fagot de mis bemoles.
Ojitos, estrellitas de iridiscencias, corazón de mis tantas alegrías.
Arreboles en las mejillas y un palpitar humedecido de madrugadas.
Manitas, palomas de carrusel, corazón y travesías.
Seré tu corcel y tu armadura, un mar de fantasías al atardecer.
Habrá más tardes soleadas, con gatos juguetones en las almohadas,
un pekinés haciendo alardes de héroe, musitando disfonías y lloviznas infantiles.
Voces sempiternas del tú, ellos y nosotros... caracolas justo en mi oído.
Manitas, palomas de carrusel, corazón y travesías.
Seré tu corcel y tu armadura, un mar de fantasías al atardecer.
Un recuerdo, un cuento, un verso de escalinatas...
para cuando llegue, cuando llegue el anochecer.
Manitas blancas... En fagot de mis bemoles.
Racsonando Ando / Oscar Arley Noreña Ríos