Edward Carnby

Ya no lloverá

Te dejaré de llorar, pues tú ya estás con otro.
Te olvidas de mí; ahora solo soy un rostro
sin nombre, sin importancia, sin ningún valor.
Me convertí en el recuerdo del amor

que no pudiste sentir y me tuviste que mentir.
Tuviste que fingir para después decir:
“Te amo”, como si no pesara nada,
y te fuiste como un ladrón, callada.

Después volviste para terminar el trabajo:
destruirme para mandarme al carajo,
presumir que estabas con otro y eras feliz,
con esa foto en la playa, un nuevo matiz.

Con esa sonrisa de fondo y, en lo profundo
de mí, me destruía, se caía mi mundo.
Pero eras feliz, y eso es lo que importa;
por eso te dejaré de llorar. No habrá luto.