Vacio está,
medio muerto,
se quemo en su propia desesperación,
como serpiente con los ojos abiertos,
solo el diablo me miro,
le ofrecí los pedazos del jarron partido, pero no quiso,
y me llevo,
dijo: dejate llevar por mi y todo lo lograrás,
pero ni una lagrima más,
todo esto que construyas lo perderás,
si decides tu corazón volverlo a usar,
te dejará con las sabanas vacias a medio calentar,
rogando por alguien que nisiquiera te volvea a mirar,
lo sabes, lo sé, ven conmigo y te enseñare a caminar,
y si tienes cuidado y poco tiempo,
nos saltaremos los pasos y te enseñare a volar.