No hay futuro,
no hay esperanza,
¡La fe ha muerto!
en manos de los olvidados.
Así lo declara el fantasma
que vive en el pasado,
quién pregunta sobre el cielo
en miedo vivirá atormentado.
A quien mime el suspiró
mirará con ojos llorosos,
el tiempo irse muy lejos,
sin reflejo en el espejo,
sin palabras durante el sueño
contando lágrimas del suelo.
Sin fe, sin sueños, sin destino
llorarán a la hipocresía,
un sueño lejano,
llamado religión,
es su elección,
y a la humanidad su perdición.
Mientras los sueños
sólo es fascinación
del recuerdo olvidado,
si preguntan por el pasado
obedece y quédate callado
que lo dicho de su aliento
siempre en su contra será usado.