\"ADRIANA, UN RAYITO DE SOL\"
Adriana: niña, joven, dulce y hermosa mujer.
Parece que fue ayer cuando te conocí
...
Pequeñita, dulce, tímida y de ojitos centellantes y ávidos de conocimiento.
Ingresaste a mi salón de clases y él, de miiles de rayitos de Sol, que de tu inmaculado ser se desprendian, lo iluminaste.
El tiempo fue pasando y todo lo que avisorábamos de ti, se hizo tangible realidad.
El tiempo siguió transcurriendo y paso a paso te fue convirtiendo en una bella flor, aromática, tersa, por siempre incorrupta.
Divina mujer al mundo te lanzaste a conquistar y lo lograste.
Risueña siempre, llena de esperanzas inigualables, alma de todo lugar que te recibía, nunca apresurada y sí de angelado caminar.
Adriana alumna, Adriana amiga, Adriana Mujer y amada esposa.
A la distancia, con este versear denso y aburrido, en éste tu mágico día, te quiero homenajear y decirte con indisimulado orgullo, no nos equivocamos, fuiste, eres y por siempre serás ese Rayito de Sol que necesitamos para seguir viviendo.
No cambies nunca, por favor, nosotros todos y el mundo entero te necesita.
Roberto Bardecio Olivera
(10/3/2026)