Carolina Ugas Pazos

Libertad

Tengo la libertad de decidir

si lucho o si vivo

peleando por mis ideales.

 

Siendo como soy

testaferro de mi misma

puedo cumplir mis objetivos

a cabalidad de pluma,

flor de fango 

y una utopía quimérica

por conquistar a quemarropa

en mitad de mi vuelo

mis alas nácar-perla

de mariposa y de luciérnaga

cintilan con brillo lucífago,

el Notos me envuelve otra vez

con su capa transparente 

y mi rostro tornasolado

me subroga de nuevo

impenitente.

 

No volverán a mi

los gritos de un pasado doloroso

sola estoy de frente al futuro

luminoso que me aguarda,

cobraré esta deuda de sangre

no con más sangre ni muerte

sino con el camino dorado

del éxito y la felicidad

que me tornan invulnerable.

 

Yo soy Dorothy

prometo que nunca abandonaré

ni a Oz ni a mis amigos:

mi león nada cobarde,

mi cortejo el hombre de hojalata

de corazón palpitante

y mi gran amigo el espantapájaros

con mucho más cerebro

a diferencia de otros

mal llamados intelectuales.

 

No he de volver a Kansas

ya no hay nada allí para mí,

pienso que intentaron decírmelo

mis amados tíos Emma y Henry,

no les alcanzo el tiempo

la enfermedad y la vejez 

me los quitaron prematuramente, 

esos viejos siempre me amaron

fui para ellos la niñita que no tuvieron,

según me lo confesó el profesor Maravilla

una vez bajo el concurso del whisky

yo fui lo único bueno que hizo 

la rebelde de mi madre en los escasos

años de vida que andurrió sobre el mundo.

 

De mi padre nadie sabe nada,

quien sabe si no fue el propio Oz

y le da pena confesarlo.

 

Pero con mi confidente

la malvada bruja del Oeste

debo cumplir el pacto:

castigaré a los verdaderos

asesinos de su hermana

y le obsequiaré estos hermosos 

zapatos de rubí

que uso mágicamente

y que tanto le gustan.

 

OLLIN

10/02/2026