Versos para Elisa
Se ha marchado aquel tiempo donde fuimos dos niños,
se ha marchado y me queda, por decir, los cariños
que yo a diario te daba, con paciencia y amor;
mas ahora es factible que me abraza el dolor,
y también me taladra cada idea en el alma;
porque solo al pensarte, pierdo y pierdo la calma.
A pesar de ser buenos, a pesar de ser malos,
nuestro amor fue ese puente que trasciende regalos.
Nos dijimos un mundo sin dolor, sin herida
y aunque no hay primaveras, sigues siendo mi vida.
Samuel Dixon