Raul Gonzaga

Defendiendo su pureza

Ella pasó muy ligera,
un demonio la acosaba,
-como diosa la miraba
entre mi angustiosa espera;

ay, hermosa compañera,
-más hermosa retornaba,
más envidia provocaba
en lejana compañera;

elegante como reina,
delicada como flor.
irradiante y muy feliz;

todo su cabello peina
lo decora con amor
-no podría vivir sin ti...