Presencia
Buscándome
Atravesé mi memoria
En el silencio de hielo
De pasillos sin fondo.
Escuché las voces blancas
De las sirenas chillonas
En mi alma sin mundo.
Tragué el grito desierto
Ensordecedor vacío
Hasta náusea en mi pecho henchido.
Escruté con lente de lucidez
El reflejo en el espejo
De mis alucinaciones indomables.
Y me reconocí
Anclado al flujo continuo
De mi pulso palpitando.