Tras de mis ojos escondo
lo que no quiero que veas,
y a tus preguntas respondo
con lo que quiero que creas.
No es fácil cargar con todo.
No quiero que tú compartas
ni mis penas ni este modo
de vivir que nos aparta.
Quiero que cuando abraces
mi cuerpo sientas mi alma,
y mis brazos incapaces
de soltarte sientan calma.
Tendrás que estar preparada
cuando te entregue mi rima,
pues junto a ella encarnada
te entregaré hasta mi vida.
Tras mi vida irá mi anhelo,
de complementar tus días,
de poder mostrarte el cielo,
de ser siempre compañia.
01 febrero 2026
© Copyright Juan Aguiar
Todos los derechos reservados