Tu recuerdo se escinde de mi aliento
aun sin premisa de afecto o atributo;
tus ojos dedujeron al minuto
las variables exactas de un momento
ya resuelto y ya olvidado por ti.
Que nada te conforme ni consuele
(además de una canción que aprendí)
es la linde del tiempo que me duele
y el espacio que nunca he de acortar.
Aseveran Luis Miguel y Lisa Ono
que tu ausencia y tus labios son abono
para eso que no puedo revelar.
Pensaré (sepa entender la demora)
en otro antes, otro ayer y otro ahora.