Y se les deshace la boca en palabras de amor
pero los ojos no mienten,
por más que busques ocultarlo.
Siempre vuelve el desamor,
parece entretenerse con tu aroma,
parece enredarse entre tus labios.
No sé cómo lo hiciste
pero ahora la mentira lleva tu nombre
y la traición tú apellido.
Y ellas me visitan por la noche,
las promesas nunca cumplidas,
las palabras siempre vacías.
Y resuenan como un eco
imitando tu risa
mientras yo
solo consigo articular un ruido extraño,
cómo si me atragantara.
Creo que es porque se me
atascó en la garganta
esa parte de mi que te amaba.