la decepción
de la vida ordinaria
trae desilusiones,
siempre vienen encadenadas,
pero hay un lugar épico
que no se detiene
si acaricia la mañana
cuando despeja sus dudas.
Te encuentro
en todas las batallas
y el mundo se rinde
mientras se pierde.
Los besos del alma
en las tormentas solares
traerán auroras boreales
de satén y de seda.