Amarré mi sed
en llanto sin deseo,
en lo perdido,
en lo imposible…
…hasta inundar todo
lo que de humano
tengo, todo lo que de
hombre soy… Para ser,
sin piedad, condenado
por tantos años de falso
amor y desengaño, que
siempre procuré y quise ocultar
tras mi yo imaginario.
Más, al final, no saliendo
como quise lo imaginado,
apenas hoy se me permite
deambular entre mis falsos
recuerdos y todo este enorme
futuro incierto.