Rafael Rodrigo Domenech

CAMPO DE BATALLA

 

Cuerpos tendidos,

soldados lívidos,

tuertos, yertos,

con ojos abiertos

y mirada perdida.

 

Campo de batalla

cubierto de sangre,

de injusticia,

de hambre,

del cuerpo que clama

su triste final.

 

Sopla en viento

con lamento

incontrolado

y a su lado

patética suerte...

¡Solo muerte!