Cuerpos tendidos,
soldados lívidos,
tuertos, yertos,
con ojos abiertos
y mirada perdida.
Campo de batalla
cubierto de sangre,
de injusticia,
de hambre,
del cuerpo que clama
su triste final.
Sopla en viento
con lamento
incontrolado
y a su lado
patética suerte...
¡Solo muerte!