Manuel de la Frontera

Yolanda

 

N°1

Yolanda, querida esposa

 amada mía, ¿Por qué razón,

 quedaron mis besos, mi amor

 desordenados, entre tus cosas?

¿Quién ocupa el espacio

 que mis sentidos ocupaban?

 ¿quien venció en la batalla?

 ¿quien ha escrito el prefacio

 de esta obra inacabada?

Quedaron las flores ya mustias

 opaco el jarrón que las cuidaba

 oscuro el salón, como sin ventana

 como el sol que se apaga y oculta

 la luz de tu mirada.

¿Habrá una luz en lo oscuro 

 de este camino incierto?,

 ¿que serán de mis pasos ciegos

 que en adelante aventuro?

 ¿que serán, sin tu aliento?.

En silencio quedo mi aposento

 tus pasos sonoro, marcados

 y en los espejos del tiempo

 tus ojos, dibujados.

M. Temblador