Salvador Galindo

Cardador

A Natalia Rojas

 

Al comienzo, un gesto y una imagen

 

pensamiento que pregunta

 

La existencia misma se interroga

 

Cardador a la palabra

 

Al articular se enhebra

 

y no se agota en la fórmula

 

hay en este sendero de hilos

 

una vibración, una resonancia

 

que se palpa con tacto, mirada y sentido

 

porque todo es hacer y volver sobre sí

 

para volver a hacer y tejerse

 

en medio de la maraña la historia

 

a la vez, un sentir y un palpar

 

sobre la lengua que roza lo vivo

 

y lo entrelaza orgánico

 

y lo atraviesa música

 

desenredando el hilo, la hebra

 

unida al ombligo

 

al concepto desnudo, sin andamiaje

 

lo invisible que acá deshilacha

 

y pierde hermetismo

 

y abraza el desconcierto

 

y el espasmo de lo sensible

 

La metafísica al cardador

 

palpó su idea texto

 

el texto tejido desenhebra

 

su abstracción

 

para volver a la materia

 

con la cual leemos

 

decimos y nos regodeamos

 

en el signo abierto, desnudo

 

como las Moiras

 

tejido cual destino

 

inclusive, una intención

 

una voluntad remota

 

algo que funde

 

el tejido al origen

 

cordón que ata al mundo

 

a su deseo, su deseo de ser

 

la que mueve los hilos

 

¿la hablante?

 

La que mueve los hilos

 

¿la palabra?

 

En todo caso, tira la hilandera

 

Teje sus ruecas y husos

 

Conmueve el destino

 

Láquesis gira el huso

 

Y la voz deshilacha

 

Y la palabra teje

 

Su propio vacío

 

Y su propio sonido

 

A través de un hilo

 

Que deshilvana forma

 

Ritmo e inmanencia

 

Se precipita a la luz

 

Soslaya el hilo

 

El vacío significado

 

Y el concreto significante

 

ritmo secreto del silencio

 

porque cardador trama

 

hilvana y desenreda

 

su memoria en el rollo

 

abriga a la niña

 

y al camélido

 

articula la madeja

 

la vuelve lazo perpetuo

 

fundido en la textura

 

del olvido

 

porque la historia no se cuenta

 

se entrelaza, se enreda

 

en una amalgama

 

se desmadeja

 

con mito, repleto de anhelo

 

Ese sueño puede ser

 

el sueño del texto

 

o un tejido secreto

 

aún no del todo raído

 

se abre una brecha

 

a través de una apertura

 

La hablante necesita oír

 

un mensaje animal

 

no ligado al logos

 

ligado al símbolo

 

cuadrúpedo

 

imagen zozobra

 

sonido desarticulado

 

sin división acaso

 

sonido uno

 

En un hilo continuo

 

Que calla y muge

 

Que solo enmudece

 

ante lo innombrable

 

y mira, y mira

 

su gesto se suma al hilo

 

y abre otro flanco

 

palpa lo que palpa

 

y en la nada se prolonga

 

une la lana al órgano

 

y el cardador transcribe

 

hilvana y desmadeja

 

se abisma, indivisible

 

indivisible de la fibra

 

que es el nervio

 

que la completa

 

porque la Parca

 

como decía Catulo

 

cumple su rito,

 

su tarea eterna

 

ofrenda el oficio que prisma

 

que vibra que reverbera

 

en la red que persiste

 

desde el principio

 

gran Hilo en el que sutura

 

la sangre, la punta

 

y duele y rebasa

 

porque hila y golpea

 

la fibra que enhebra

 

al tanteo, la sintaxis

 

erótica del ritmo

 

abismante recurrencia

 

Sin pulso, imagen ni sintaxis

 

somos puro hilo

 

hilo desmadejado.