Por polvo y hojarasca
considero mis escritos
ante el viento y el fuego
del implacable olvido.
La sensual reina del mundo
seduce con sus gemidos
y encanta con piel lozana
a cuantos vea en el camino.
Ya no sangres más, pluma
que la terapia a concluido.
Amordaza lo que pienses
y ríndete ante los rendidos.
Déjate arrastrar por las olas
que es inútil un sentido.
El ahora es el ansia
que ayer mataste con vino...
Vino de una viña heredada
por los miedos y desatinos.
¡Ya no sangres más, pluma!
¿Es que no oyes lo que digo?
Pues tu sangre no merece
caer en suelos malditos,
en donde la liviandad
tiene reyes a su servicio.
¡Te dejo libre de mis manos!
Encontrarás a otro amigo
que ha de sangrar como tú
ante el mal de los mal...
Ha sido un grato placer
todo este tiempo contigo
por los versos prodigados
y otros tantos compartidos.
Por polvo y hojarasca
considero mis escritos
ante el viento y el fuego
del implacable olvido.
W.M®