Sueños sacuden los estratos del alma
para crear senderos retorcidos
en el fango del subconsciente.
Y en esa galería de miedos
camino por el ámbar petrificado
buscando emociones congeladas
en el reverso del amanecer.
Mientras el viento
de pensamientos
arrastra hojas del futuro
que susurran letargo
y más allá
de los límites
donde el mundo
se despliega
solo hay una caída,
infinita,
hasta que llega...
el olvido.