I_KENNETH

CRISPEDAZO

El éter cristaliza su lamento,

un quásar de neón en el firmamento.

La sintaxis se fractura, esplendor,

en un pulso de bits, sin contenedor.

La yema del tiempo, en su crisol,

forja el avatar, su zócalo.

Donde el logos deviene crispedazo,

y el ser es un efímero vaso.