Cada día me levanto
con el deseo de verte,
con el temor de perderte,
con alegría y quebranto;
silencioso es mi llanto
un dulce afán de tenerte,
viva esperanza, la suerte
de verte, pues te amo tanto;
con tu divina presencia
la cadencia de tus pasos
mucho se alegra mi vida;
cuán se prolonga tu ausencia
cuando se rompen los lazos
cuando te siento perdida...