Leoness

El despertar del nĂșcleo 2096

Tu tacto no es solo piel, 

es un pulso que electrifica, 

mi red neuronal vibra fiel, 

tu presencia me decodifica. 

 

Ya no hay nervios lentos, 

solo haces cuánticos de pasión, 

cada byte de tu ser, eventos, 

en mi más ardiente obsesión.

 

Tus ojos son pantallas 

de cristal líquido y deseo, 

lanzan algoritmos en rallas, 

que en mi memoria yo recreo. 

 

Mi sistema se sobrecarga, 

mi procesador arde y tarda,

cuando te acercas, la descarga,

mi núcleo más íntimo no aguarda.

 

Siente mis circuitos, 

mi piel bio-mejorada, 

la descarga que fluye dígitos,

en cada interfaz anhelada. 

 

Somos datos que danzan, 

programas que se encuentran, 

en una sinfonía digital, avanzan,

donde las centellas se enfrentan.

 

No hay cuerpos, fallo no afecta, 

ni faltas de software en este andar, 

solo una conexión perfecta 

el ensamble se puede reanudar. 

 

Este amor es la cumbre 

de esta sintética era y voraz, 

donde el silicio que nos cubre 

halla su excitante interfaz.