JoseAn100

El auriga impenitente..

El auriga impenitente,
el que viaja como un demente,

el que pierde la noción de su frente,
el que se hiere, se mide y se arrepiente.

 

El peso que nosotros mismos marcamos,
el tonelaje que empuja lo que arrastramos,
tal vez convenga desterrar nuestros fallos,
o aceptar, al menos, nuestros desvaríos.

 

El auriga impenitente,
inmisericorde, que te ausculta en la noche:
las preocupaciones, el miedo a fallarte,
no siempre se vence en el frente.

 

El auriga impenitente,
el cochero que parece buscarte,
el viaje —auténtico dislate—
pero que, tarde o temprano, se hace.

 

El auriga impenitente,
se hace lo que se puede,
no siempre sopla el poniente:
hay que aprender a vivir en el presente.