alicia perez hernandez

Conocí a un hombre…

Conocí a un hombre…

 

Conocí a un hombre…

No supe de dónde venía

Tampoco por dónde llegó

Cómo entró a mi recamara ¡No sé!

Vi sus pies, venía descalzo.

Le pregunté su nombre

Y se quedó callado.

¡Le dije; dame un beso!

Creí ver que tenía

Cubierto el rostro.

¡Le dije; abrázame!

Oh no, no tenía brazos.

Le pedí que con los dientes

me arrancará la ropa  

y vistiera mi desnudez

con besos de su boca, 

empezó besando mis senos.

¡Y en ese momento desperté!

¡Dije; bah qué raro sueño!

¿Pa’ qué quiero un hombre así?

Mudo, sordo y sin brazos.

¡Uf! es un sueño que se repite.

Otras veces he despertado angustiada.

 

Alicia Pérez Hernández... México

No es la pluma la que escribe, es el alma

Todos los derechos reservados©

Nos desnudamos tanto
hasta perder el sexo
debajo de la cama,
nos desnudamos tanto
que las moscas juraban
que habíamos muerto.

Te desnudé por dentro,
te desquicié tan hondo
que se extravió mi orgasmo.
Nos desnudamos tanto
que olíamos a quemado,
que cien veces la lava
volvió para escondernos.

Nos desnudamos, de Fabio Morábito