jesus alberto porras

La forma de tu alma

 

 

Por eso mírate,

insiste en mirarte en el espejo,

aunque el día se quiebre en tus hombros.

 

Eres hermosa

con o sin esas curvas

que detienen el tráfico del mundo

y desordenan el pulso del corazón.

 

 

Pero no es tu cuerpo

—ese huésped del tiempo—

el que me desvela,

sino la forma en que tu alma

se desnuda al caminar.

 

 

Tu alma tiene la figura exacta

del deseo que no muere,

hechiza, incendia,

vuelve loco al que ama

sin defensas,

al que se enamora de verdad

y ya no quiere salvarse.

 

Derechos reservados