Daniii_Farías

Avistamiento

 

 

No era un milagro,

pero el aire cambió.

Como si el mundo hubiera parpadeado

y en ese parpadeo

algo antiguo se dejara ver.

 

No hizo ruido.

Los prodigios verdaderos

no anuncian su llegada.

Solo pasan,

y al pasar te parten en dos

la certeza.

 

Vi luz sin forma,

presencia sin nombre,

un “estoy” flotando

en medio de lo cotidiano.

No bajó del cielo:

brotó del instante.

 

Mis ojos dudaron,

mi razón quiso huir,

pero el alma —esa traidora hermosa—

se quedó quieta,

reconociendo.

 

No sé qué fue.

Sé lo que hizo.

Desde entonces camino

con la sensación de haber sido observado

por algo que no juzga

pero recuerda.

 

Y a veces, cuando el silencio se espesa,

siento que aquel avistamiento

no fue afuera,

sino dentro:

una grieta en lo real

por donde me miré

por primera vez.


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7/02/2026