El sonido del silencio
con su grito atronador
proclama ya tu ausencia
y desgarra mi interior.
La noche guarda tu nombre
como un secreto de amor,
y en su sombra me persigo
sin hallarme alrededor.
Camino entre tus recuerdos
que aún conservan tu calor,
pero al rozarlos se quiebran
como espejos de dolor.
Y aunque el tiempo apague tu calor,
y persista intacto tu fulgor,
huella inversa en mi piel que sostiene
luz que alumbra, mas sin resplandor.