Vivo roto, lleno de pedacitos que cortan,
con cicatrices que no terminan de sanar nunca,
con la sangre coagulada en diversos hematomas,
con un corazón rogando calma a arterias y venas...
Vivo roto, intentando volver a estar de una pieza,
trabajando duro para que no se note la brecha
que ha dejado la pérdida de una de mis partes...
La pérdida o el robo de todo lo que permití arrebatarme...
Vivo roto, incapaz de silenciar estas voces
que unas veces me arropan y otras veces me parten...
Vivo roto, responsabilizándome por perder
la capacidad de mantener una relación sentimental con alguien.
Vivo roto...
Roto o incapaz de mirarme al espejo, abrir los ojos,
observarme en el reflejo, mirarme duro, quedarme fijo,
estrecharme la mano, tocarme con las yemas de los dedos...
Y comprender que, a veces, estar roto significa estar entero.
Entero y diverso.
Vivo roto, por haber querido más a otros que a mí mismo.
Vivo roto, por dejar mi valor en manos de terceros.
Vivo roto, porque me rompieron primero
y porque luego dejé que me siguieran rompiendo...
Vivo, por quienes amaron verme herido;
por ellos alzo mi alma en copa y brindo,
porque vivo, roto, entero, diverso...
Pero vivo.