Hoy llegaste muy pinche caliente,
eso se podía ver desde lejos.
Y sé que suena esto muy indecente,
la verdad, estábamos parejos.
Me agarraste fuerte la cintura,
después me apretaste el culo recio.
Así es como empieza la aventura,
tenerte dentro es lo que más ansío.
Puedo oler el humus de tu cuerpo
mientras te vas desnudando lento.
Con tus manos desnudas mis senos,
y erotizas mis pezones tiernos.
Verte lo muy enorme y bien erecto,
así sí dan ganas de bajarse.
Ya deseo tenerte bien adentro,
te la chuparía así, sin cansarme.
¿Te gusta verme como espero?
Siento luciérnagas en mi vientre.
Házmelo ahora, es lo que más quiero;
estoy ahora mojada y ardiente.
Tú lo aprovechas y me penetras,
mientras muy lento me vas besando.
Fuerte y despacio, yo sé que juegas;
así, bien rico, me voy chorreando.
Mi vientre explota con mucho furor,
salen de él luciérnagas prendidas
que lanzan chispas y mucho calor,
y para el final, vuelan tranquilas.