Antonio Portillo

Todo a la vez


Nací, crecí y morí
en el mismo latido del mundo.
No en fila,
no en orden,
no obedeciendo al reloj.
El niño que fui
sigue jugando
en una esquina intacta del universo.
El viejo que seré
ya descansa
en un lugar donde el tiempo no aprieta.
Yo solo camino
por dentro de mí.
La vida no avanza:
se revela.
Y yo la leo
verso a verso
con un cuerpo que recuerda
y un alma que no espera.
Nada se pierde.
Nada llega tarde.
Todo ocurre
en el mismo ahora inmenso
que me sostiene.
Nací.
Muero.
Vivo.
Todo a la vez.