EN EL MOMENTO PRECISO
La hora del mediodía
era un momento pletórico
que el Ángelus imponía
con su gran parafernalia,
donde los arboles parecían
envueltos en luz extrema,
desnudos hasta la copa
absortos, contemplativos,
en sus cuestiones internas.
Parecían los paisanos
en el momento más tenso,
más terso de la jornada, pero también
más estático,
donde paraba el instante
y un sinfín nos parecía,
compacta masa gallarda
al filo de una frontera.
Sin movimiento en las hojas,
ni sobresalto en las copas,
majestuoso y preciso
era un momento mayúsculo
y una cita obligatoria.
Parecían los arbolitos
sedados junto a sus sombras hermanas,
y también los anchos pinos
y los curtidos enebros
con las doce campanadas.
Gaspar Jover Polo