Basil

EL CAMINO DE BALDOSAS AMARILLAS

 

Mariposas multicolores 

se posan en mi cuerpo desnudo

amortajado,

los buitres acechan calaveras

en el valle de los inocentes

devorando restos

de un pasado triste,

monocromático.

¿Dónde estás que no te hayo

luciérnaga interior?

Brillas a ratos 

como el faro 

que proyecta su haz 

a los barcos que costean,

y las gaviotas, lo agradecen, 

pues en lo alto de la cúpula,

 a veces, se posan distraidas.

Mariposas, buitres, luciérnagas:

¡vaya mundo interior, constatará 

el lector!

¿Qué te trae a éste espacio en blanco?

Las ganas de verte, de acariciarte,

de olerte, de besarte;

 de utilizar el pronombre para poseerte.

Las mariposas 

abandonan el cuerpo incorrupto,

los buitres se sacian

y las luciérnagas 

iluminan el camino 

de baldosas amarillas, 

invocando tu nombre.

¿Dónde estás 

luciérnaga interior?