El Ermitaño de Dios
Lograr ser un ermitaño es ser fuerte,
porque Dios antes de la creación,
fue y es un ermitaño,
un anacoreta,
y si imito a Dios,
¿quedaré yo en soledad?,
pues, claro que sí,
ser como el ermitaño de Dios,
será ser como Dios sin Dios en la cruz,
o como el tiempo,
transcurriendo como el sol o la luna,
pero, ¿por qué Dios creó al hombre?,
sin saber de su acometido,
de su brutalidad,
de su inestabilidad,
de su tentación,
cuando el hombre es débil por su naturaleza,
y de su inmensidad es oscuridad,
si Dios es como la bella alborada,
y como todo el sol,
se demuestra que la razón existe,
cuando la tentación arribó,
con la manzana de Eva a Adán,
el ermitaño de Dios,
es ser la fuerza en voluntad,
de quedar y permanecer en soledad,
porque si seré Dios,
me puedo quedar en soledad,
como todo ermitaño,
si desde el paraíso,
creó al Edén,
pues, pensaré que el silencio será bueno,
como todo el cielo,
Tierra, sol y luna,
como ser el ermitaño de Dios…
Por: Srta. Zoraya M. Rodríguez
Seudónimo: EMYZAG