Beth Lovegood

Si el dolor me viene a visitar

Si el dolor me viene a visitar.

¡Oh!, yo le doy la bienvenida a mi triste hogar.

Le ofreceré un té frío y un adiós no entregado.

Un pan roído y un abrazo no correspondido.

Si es que se encuentra cansado, yo le brindaré aposento.

Encontrará una almohada de memorias y lágrimas secas,

un débil sillón que soportará su grácil peso.

¡Pase usted!

Si requiere compañía, no se preocupe, hoy decidió habitar conmigo la distinguida soledad,

quien estará gustosa de verlo.