El desalmado

HUNDIRME EN TU BELLEZA

Camino por los pliegues de tu frente,

paseo por el arco de tus cejas,

me miro en el frescor de tus pupilas

y en ellas tu dulzura se refleja.

 

Me instalo en un rincón de tu sonrisa,

me acogen las curvas de tus caderas,

del nido de tus labios color rosa

volaré sin pudor adonde quieras.

 

Acampo a la orilla de tu vientre,

espero a que baje la marea,

y al igual que un pescador valiente

navego por tu alma marinera.

 

Viajo hasta el palacio de tu cuerpo,

sumiso a los deseos de su reina,

y el día en que concedas tu permiso

podré hundirme de lleno en tu belleza.