Maira Daniela

Sin nombre

Hay ausencias más presentes que las formas,

que no se evocan

y aun así permanecen.

Se honran sin nombre,

como se honra lo sagrado.

No se van:

se acomodan en otro lugar del alma,

más hondo,

más calmo.

Y desde ahí

nos permitimos andar los pasos

y abrir los brazos.

Continuar la vida,

sin mutilarnos.