Sierdi

¿EN VERDAD…?

 

Si estas buscando, la mujer idónea,

muy apropiada. Que sea apta para tu vejez.

La compañía, para tus últimos días.

Y al encontrar una. Lo primero que miras;

 

Es su pronunciado escote, que acentúa,

ese camino pecaminoso a su feminidad.

 

Y sin querer, bajas la mirada, al pliegue

desmedido, que parte su falda impúdicamente.  

O sin malicia, fijas un atisbo, en sus labios rojos.

Tan carnosos como húmedos y sedosos.

 

Te digo, que lo que estas buscando,

no es la mejor amiga, ni fiel compañera.

Es porque, lo que realmente buscas;

Es el desacierto, de una fugaz aventura.

 

No te quejes, si terminas hablando…

Muy solo y quebradamente llorando.