La noche reescribe el tiempo inalcanzado
estandarte oculto de la hora perdida.
El pasado es traicionado por la memoria,
antiguo fósil del pensamiento siempre en fuga.
Es la ciudad con su silencio inviolable
atada al estéril deseo de los cuerpos
que busca en el alma el delirio soñado,
ahora soledad en la amnesia de las manos.