Busqué en ojos ajenos lo que conozco como paz,
y es que siempre quiero dar lo mejor de mí, de mi alma,
pero hay días en que mi mente y corazón no dan más.
A veces soy silencio para ser ruido en otro,
soy camino para pies que no son los míos;
pero he aprendido a amar,
amarme a mí mismo para amar a los demás.
Amar sin razón, sin causa, solo amar,
y es que el amor es el reflejo de lo que soy.
Es bonito mirarte al espejo y ya no ver un perdedor,
sino ver el significado del amor.