No estoy en tu vida,
pero estoy
en esos segundos
en los que me extrañás
sin darte cuenta.
No hago ruido,
no interrumpo,
solo aparezco
cuando el silencio baja la guardia.
No pido volver,
no pregunto nada.
Me quedo
donde el recuerdo es tibio
y no duele.
Tal vez no me nombres,
tal vez no lo sepas,
pero en ese instante mínimo
en el que algo falta
y no sabes qué,
ahí sigo.